Soñando con el mar.
En Zafra el encargo consistía en realizar una reforma de un piso del año 1966 adaptando la distribución, la estética y los elementos técnicos a la actualidad. Cuando los dueños llegaron con su lista de deseos esta era extensa y variopinta: 3 habitaciones, 2 baños completos, cambiar la instalación de electricidad y fontanería, insonorizar acústica y térmicamente, suelo radiante, integrar la terraza del ático en el estar y el dormitorio principal, doble frigorífico, aire acondicionado, poder ducharse dos a la vez, placa solar si era rentable, gran ventanal, y algo más… Incluso traían una distribución propia de como podría ser el espacio y una serie de referencias. Un sueño al que “sólo había que darle forma”.
Este encargo nos parecía sumamente atractivo, porque suponía redefinir y repensar, en un caso concreto, un programa de vivienda estándar hecha para un inquilino desconocido. La distribución de la vivienda existente reflejaba claramente como se entendía una distribución para una familia estándar en el año 1966, cuando se construyo el edificio, y si miramos las distribuciones de las promociones inmobiliarias de hoy, todavía se siguen haciendo similares a pesar de los casi 100 años que han pasado desde los primeros modelos de este tipo. Todos sabemos que la vida ha cambiado mucho en los últimos 40 años, incluso en el ámbito doméstico, más resistente al cambio que otras parcelas vitales.


Así que, con ese espíritu actualizador y con la experiencia de varios años trabajando sobre viviendas para usuarios desconocidos nos pusimos manos a la obra. Junto con los futuros inquilinos trabajamos las referencias y dejamos espacio para la imaginación.
Varias veces nos dijeron los dueños que la única cosa que le faltaría a la casa es la vista de la playa. Con esa idea trabajamos, hacer una casa en la séptima planta del centro de una gran ciudad que fuera como una casa de vacaciones. Desde el punto de vista más concreto trabajamos con elementos de doble funcionalidad o interpretación. Esa sensación de estar fuera cuando estas dentro, o esa habitación que una o dos, un pasillo que no es tal ¿o si?, etc…
La solución es global y cada parte está enlazada con la colindante o con la otra esquina de la casa. Por ello explicaremos el proyecto no como un proceso, si no a través de ciertas categorías y elementos arquitectónicos que usamos en la misma. No hay una idea, hay muchas enlazadas…


Continuidad espacial
Los espacios de la vivienda se han planteado diferenciándose claramente del esquema anterior en el que los espacios son considerados células cerradas con un único punto de acceso y salida, tanto de movimiento como visual (excepción hecha de las salidas a la terraza). Hemos procurado crear espacios amplios en este espacio pequeño, uniendo funciones similares o que cohabitan bien (estar-comerdor-cocina, o dormitorio y baño) o separándolos parcialmente. El número de células espaciales se ha reducido, y se ha incrementado su diversidad.
Doble circulación
La planta se organiza sustituyendo el pasillo central por un núcleo de baños y vestidor central que se puede circunvalar. Esta es una decisión radical que determina el resto.
La distribución propuesta utiliza el mecanismo de doble circulación al dormitorio principal para mejorar la continuidad espacial y aumentar la sensación de amplitud de la vivienda. La posibilidad de acceder a un lugar por dos caminos alternativos multiplica las posibilidades de una vivienda. Hay que experimentarlo para apreciarlo. Los niños que corren en círculos los saben bien.
Pero en este caso la doble circulación se vale además de un truco para disminuir el pasillo. La casa puede ser entendida con tres dormitorios sin doble circulación, o dos dormitorios con la doble salida de la habitación principal. Es ambiguo, es las dos cosas a la vez. Esta distribución hace que el pasillo aparentemente desaparezca, la circulación queda integrada en otros espacios.

Elementos singulares y ambiguos
En la vivienda se han incluido una serie de elementos singulares que pueden destacarse y que dotan de ambigüedad a los espacios frente a los espacios más estáticos de la distribución previa:
- Un baño central con un espejo-ventana. El baño de invitados iba a ser el único espacio de la vivienda, excluido el wc, que no disfrutara de luz natural. Decidimos que un mueble espejo-ventana nos permitiría mejorar esto. Si cierro las dos hojas estoy aislado en el baño, si las junto veo la terraza y entra la luz al baño. EL vidrio pintado y la celosía protegen la intimidad en todo caso.
- Una habitación principal que se divide en dos. Los dueños querían tres habitaciones, pero no estaba claro para que las usarían. Hicimos dos, la principal de ellas divisible en dos. Será un gran dormitorio principal mientras no sea un despacho, una habitación de invitados o el cuarto de la cuna, o cualquier otra cuestión no prevista.
- Un baño principal en suite, que se integra en el dormitorio, separando lavabo, inodoro y una ducha de sugerente transparencia marítima azul petróleo. Ya se sabe, la separación entre el dormitorio y el baño personal es cuestionable. En este caso la solución abierta ofrecía ventajas de iluminación y amplitud, además de cierta erótica cotidiana.
- Un armario de doble puerta (perfecto para jugar a esconderse con los niños). La tercera habitación no tenía un uso claro, y menos claro era el uso de su armario. Decidimos que fuera doble, podía ser el armario del acceso o el de la habitación o ambos. Y a la vez sería un buen juguete.
