

Modelización del espacio urbano y natural
¿Es posible mantener la calidad de los espacios libres actuales, incluso cuando el aprovechamiento del área aumente drásticamente? El concepto del jardín urbano funciona también con mayor densidad que hoy. Lo importante para nosotros es, ante todo, que una mayor densidad no conduzca a un deterioro de la calidad de los espacios libres existentes, ni a un aumento de la carga térmica provocada por la nueva edificación residencial. Para lograrlo, buscamos un equilibrio entre el aprovechamiento del suelo y la altura de los edificios, la creación de grandes espacios exteriores con abundante vegetación, balcones continuos para mayor protección solar y la posibilidad de vegetalización de fachadas.
El proyecto parte, por tanto, de la formalización de estos nuevos espacios exteriores, del esfuerzo por preservar la idea del jardín urbano. No se desea que estos espacios exteriores sean el resultado de una determinada forma urbana, sino al contrario: que sean estos espacios los que den forma a los edificios. Partimos, pues, de espacios circulares que generan el espacio exterior. El espacio se comprime y se abre, creando plazas con un carácter más o menos público. Estas plazas se conectan entre sí para conformar un espacio exterior continuo.
Es este espacio exterior el que modela los volúmenes, ya que gracias a sus formas con distintas orientaciones y una separación de aproximadamente 10 m entre los volúmenes se genera una trama urbana interesante que, al mismo tiempo, se integra bien en el tejido urbano circundante.

Sistematización y estructura modular
Aunque la imagen pueda parecer compleja a primera vista, los volúmenes están sistematizados, ya que se componen de dos elementos a los que hemos denominado triángulo y rectángulo. Consideramos esta sistematización como necesaria. El mayor desafío consiste en lograr armonía y diálogo mediante la disposición, el desplazamiento y la orientación de las distintas partes. Esta sistematización facilita la planificación del proyecto, evita excepciones y permite reflexionar en serio sobre sistemas de prefabricación y soluciones estandarizadas para todo el proyecto.
Tanto los rectángulos como los triángulos se diseñan sobre una retícula de 3,20 x 3,20 m, lo que permite la creación de estructuras de madera prefabricadas sencillas con luces de vano eficientes. Esto contribuye a la estandarización de determinados elementos como ventanas, huecos de escalera, escaleras, etc. Esto tiene una gran influencia en la sostenibilidad y la economía del proyecto. El resultado son edificios de alta calidad espacial con un mínimo de recursos.
Sobre esta compacta estructura reticular, que forma el volumen aislado del edificio, se superpone una estructura ligera y autoportante para dar forma al edificio. Esta estructura puede construirse con elementos de reutilización (Re-Use) mediante pilares o vigas metálicas de madera, metal o una combinación de ambos, así como con barandillas fabricadas con elementos de reutilización.


Paisaje y ecología
Con la urbanización de Schwamendingen, el área fue concebida como parte de una ciudad jardín, en la que la alta calidad residencial estaba vinculada a espacios exteriores de alto valor y carácter natural. Hoy en día surge la necesidad de una mayor densidad habitacional, lo que plantea la cuestión de cómo puede preservarse la característica calidad de los espacios exteriores del conjunto y adaptarse al mismo tiempo a las nuevas condiciones. Además, el desarrollo del tráfico ha provocado que la parcela triangular, situada entre dos ejes de tráfico, se vea afectada por emisiones de ruido.

La nueva propuesta preserva el carácter comunitario y similar a un parque del conjunto. Un bloque residencial rodea el borde sur de la parcela para protegerla del ruido de la concurrida calle Hirschwiesestrasse, sin perder la permeabilidad en el sur. Los bloques residenciales en el interior están integrados de forma holgada en el parque, con distintas orientaciones, buscando privacidad y soleamiento. Mediante el posicionamiento relativo entre los volúmenes se crean patios comunitarios amplios y generosos entre los edificios como lugares de encuentro vecinal y, en contraste, situaciones íntimas frente a frente que activan la vida comunitaria.
Espacios comunitarios y conectividad
Tres grandes espacios comunitarios están distribuidos por el área. En estos espacios de encuentro se encuentran usos activos como zonas de juego, barbacoas o elementos de agua. Los estrechos caminos de conexión, que discurren por superficies ajardinadas, están flanqueados por zonas de estancia privadas o bancales de plantas que los vecinos pueden utilizar libremente.

Cada vivienda tiene acceso directo al exterior a pequeñas zonas privadas, delimitadas con hierbas y arbustos solitarios. Mediante una zonificación cuidadosa con vegetación biodiversa se crea un vecindario vivo.
El Hirschgartnerweg se mantiene como conexión principal hacia el conjunto y se integra como dirección principal y acceso al mismo. Un camino vecinal secundario, exclusivamente peatonal, da acceso a los demás edificios residenciales que están estrechamente vinculados a estos recorridos.
Una división clara en fases
El proyecto está concebido desde el principio en 2 fases:
- Fase 1: Tiene como objetivo delimitar la parcela para resolver el problema principal del ruido procedente de las dos calles colindantes. Para ello se erige una barrera arquitectónica en el sur y otra en el norte, de modo que los edificios existentes que permanezcan sufran la menor molestia acústica posible. Dentro de esta fase podrían contemplarse dos subfases entre el bloque sur y el norte.
- Fase 2: Completa el proyecto con la construcción de los 5 bloques interiores. Esto requiere la demolición completa de los edificios existentes, a excepción de los sótanos. El sótano existente se reutiliza, lo que reduce la huella de carbono de la nueva construcción. Para esta segunda fase está reservada la construcción del aparcamiento subterráneo, que conecta 4 de los 5 nuevos volúmenes entre sí y crea una plaza en el Hirschgartnerweg.

Estructura portante y circularidad
En la estructura portante se utilizan de forma razonada materiales naturales como la madera. Las estructuras portantes del nuevo edificio “Hirschwiese” se conciben como híbridos de madera y hormigón. Solo los núcleos de escalera resistentes y toda la planta sótano están planificados en hormigón. La sostenibilidad se gestiona mediante la elección adecuada de los tipos de hormigón y la contabilidad claramente estructurada de la construcción maciza.
Los pisos superiores se conciben como construcción ligera de madera con una retícula de pilares eficiente; como forjados se emplean paneles de madera contralaminada (CLT), que se utilizan de forma cruda y actúan como techos planos apoyados directamente sobre los pilares. De este modo se persigue una separación consecuente de sistemas y materiales en el proyecto.