La propuesta plantea dos bloques de viviendas que aprovechan los lados más largos de la parcela (este y oeste), separándose en los ángulos agudos de la misma (norte y sur). Los bloques se articulan en base a la rasante de las vías que los definen, manteniendo una altura de constante de 8 pisos -planta baja, cinco plantas tipo y dos plantas de áticos-dúplex- y escalonándose por plantas a medida que la rasante de las calles varía.

La disposición general persigue varios objetivos:

  • Generar dos bloques de viviendas prácticamente simétricos, que permite una mayor optimización de la promoción en sus números y coeficientes y mayor facilidad y rapidez en su ejecución.
  • Buscar la máxima diferencia de cota entre ambos bloques, de forma que se puedan aprovechar las vistas al mar, el máximo soleamiento, la ventilación natural y la privacidad de las viviendas. Además, el vaciado del solar aprovecha la superficie necesaria de aparcamiento para recuperar la línea natural del terreno.

Esto permite aprovechar el espacio entre bloques para generar una calle interior prácticamente plana conectando las rasantes más similares -las puntas de parcela-. Esta calle interior permite generar un vacío urbano que garantice una propuesta rica en matices, ventilación y espacios de disfrute de bajo mantenimiento, así como garantizar el acceso de los bomberos y su intervención en las fachadas interiores. El espacio interior genera un patio de parcela común para uso y disfrute comunitario con una jardinería básica sin mantenimiento a base de especies locales.

Las aperturas entre bloques se sitúan en los puntos de máxima visibilidad y accesibilidad: por un lado, la nueva rotonda de distribución planteada, un nodo de máxima visibilidad e impacto visual, donde se busca generar una identidad arquitectónica y una referencia urbana en dicho lugar. Por el otro vértice una conexión visual al resto de la trama urbana existente, conectando visualmente el espacio interior de patio de parcela con el exterior de la ciudad.

Estas aperturas permiten establecer una relación entre las zonas comunes interiores y el exterior, así como descongestionar la edificación, favoreciendo, además, la correcta ventilación y renovación de los espacios interiores y protegiéndolo de los grandes vientos a través de los bloques.

Cada uno de los dos bloques está compuesto por un módulo básico de tres viviendas por núcleo: dos viviendas de tres dormitorios con fachadas al exterior e interior y una vivienda de dos dormitorios con dos fachadas al interior de la parcela. Esta disposición canónica permite obtener un módulo súper-eficiente (a nivel de compacidad, relación útil-construida y repercusión de fachada por vivienda) con todas las viviendas pasantes (dos fachadas enfrentadas).

El módulo básico se replica y articula en planta y sección.

En planta:

El módulo se repite a lo largo de los vértices principales del solar (esquina Siroco-Punta de Teno y Punta de Anaga- Simún), repitiéndose 5 veces a lo largo de dicho vértice en el bloque oeste, y 6 veces en el bloque este. La correcta articulación de dicha repetición permite obtener una vivienda de 1 dormitorio en el ángulo obtuso del bloque y dos viviendas de 4 dormitorios en los extremos libres del bloque (ángulos agudos).

De esta forma la planta del Bloque B (oeste) posee cinco núcleos de comunicación que sirven a 16 viviendas por planta (1 de un dormitorio, 5 de dos dormitorios, 8 de tres dormitorios y 2 de cuatro dormitorios) y la planta del Bloque A (este) posee seis núcleos que sirven a 19 viviendas por planta (1 de un dormitorio, 6 de dos dormitorios, 10 de tres dormitorios y 2 de cuatro dormitorios).

La disposición en planta de toda la propuesta obtiene, por tanto, 35 viviendas por planta tipo con 11 núcleos de comunicación. El total de viviendas en la propuesta asciende a 252 unidades con la siguiente distribución: 24 viviendas de un dormitorio (9,5%), 104 viviendas de dos dormitorios (41,27%), 104 viviendas de 3 dormitorios (47,21%) y 20 viviendas de cuatro dormitorios (7,93%). Con esta disposición se maximiza el número de viviendas hasta agotar la edificabilidad existente, cumpliendo el número de alturas máximas permitidas y con una ocupación menor del 80% de la parcela.

En sección:

La articulación se produce a través del escalonado del bloque a lo largo de la rasante de las distintas calles, la distancia mínima necesaria entre bloques y el planteamiento de áticos-dúplex en las dos últimas plantas. En sección transversal se busca la máxima diferencia de altura relativa entre los bloques, aprovechando vistas cruzadas sobrerrasante. La pendiente máxima de la línea de referencia (entre puntos medios de calles opuestas) es menor de 15% por lo que se plantean bancales escalonados de 3 metros de altura para albergar los aparcamientos.

En longitudinal cada bloque se va escalonando en su desarrollo a lo largo de las calles principales, con saltos de una planta (3 metros), manteniendo la planta baja siempre por encima de la cota de rasante de la vía en la que sitúa. De este modo el Bloque A posee cuatro escalones a lo largo de las calles Punta de Anaga-Simún y el Bloque B tres saltos a lo largo de las calles Siroco-Punta de Teno. Los espacios intersticiales entre cada salto de planta y la propia rasante de la calle se aprovechan para situar los accesos a las distintas plantas de aparcamiento, que se disponen en la huella de la planta de cada bloque.

Los espacios de la planta que quedan por debajo de la rasante se aprovechan para situar el aparcamiento, con una disposición sencilla de calle central y plazas a ambos lados. Todas las plantas de aparcamiento suman 252 plazas -una por cada vivienda-. De esta forma la huella del bloque se mantiene en todas sus alturas definiendo la rasante de la calle el aparcamiento (bajo rasante) y las viviendas (sobre rasante).

Cada bloque posee ocho alturas máximas, dispuestas en planta baja -siempre por encima de la rasante de las calles exteriores-, cinco plantas tipo y dos últimas plantas de ático-dúplex. Estos áticos se encuentran retranqueados 150 centímetros sobre la alineación oficial (fachada exterior) para despejar el volumen desde la calle.

La condición de dúplex permite desdoblar las viviendas encada módulo en planta séptima, pudiendo mantener únicamente un ascensor por núcleo al acceder a la máxima altura -séptima planta permitida por normativa para un solo ascensor- y con conexiones interiores en cada vivienda a la planta octava. Los núcleos, por tanto, se mantienen en su vertical durante las siete plantas sobre rasante, siendo la séptima planta la última de acceso desde zonas comunes al dar acceso a los dúplex en ático.

Bajo rasante solo se mantienen los ascensores, ya que las escaleras de acceso desde planta baja a las plantas de aparcamiento cambian su disposición situándose en los extremos interiores de las viviendas giradas, permitiendo optimizar las plazas y circulación interior del aparcamiento.

El espacio interior de parcela queda estructurado por la calle interior privada, que supone una vía de acceso y cruce que es sensiblemente plana. Esto es debido a que la calle conecta los dos extremos del solar más similares en su cota altimétrica con una pendiente menor al 5%. Esta vía interior, que sirve de acceso de emergencias y bomberos, separa la parcela en dos cotas altimétricas diferenciadas en las que se sitúan cada uno de los bloques.

El recorrido transversal se resuelve mediante un sistema de rampas adosadas a la calle interior, generando la accesibilidad universal y la conexión entre todos los portales en su lado interior. El resto del espacio libre de parcela se resuelve mediante proyecto de jardinería básico a base de especies locales con nulo mantenimiento.

La gran regularidad del bloque, construido a partir del módulo descrito anteriormente (dos viviendas pasantes de 3 dormitorios con terrazas y una vivienda interior girada de dos dormitorios con núcleo interior ventilado) repetido a lo largo de la longitud del bloque permite una claridad estructural en sus dimensiones y ritmos que optimiza la disposición de aparcamiento y reduce al máximo la repercusión de metros cuadrados construidos por plaza de garaje.

Este módulo básico se ha diseñado en base a la máxima eficiencia entre la distribución de viviendas servidas por núcleo, relación superficie construida y útil, relación de las viviendas con la fachada y alturas máximas para un solo ascensor. Además de los datos cuantitativos y coeficientes de forma requeridos las viviendas se han diseñado para obtener la mejor calidad arquitectónica, confort y claridad de ejecución: todas las viviendas son pasantes, con ventilación cruzada. Las dos viviendas laterales poseen terrazas exteriores hacia el espacio de parcela interior. Todas las viviendas separan claramente las zonas de día y noche, agrupando los cuartos húmedos en las zonas interiores de las mismas.

A nivel de vivienda la propuesta busca la mayor claridad en la distribución interior garantizando viviendas pasantes (dos fachadas enfrentadas) que permiten a través de la ventilación natural la rápida renovación de aire y refrescar la vivienda por ventilación cruzada. La distribución de las viviendas separa claramente las zonas de día y de noche (salones y cocinas a fachadas interiores y dormitorios a fachadas exteriores), agrupan los locales húmedos en las zonas interiores de las viviendas y optimizan los núcleos de comunicación al servir estos a tres o cuatro viviendas por planta (24-32 viviendas por núcleo).

En el módulo tipo de viviendas se disponen dos viviendas simétricas de tres dormitorios a cada lado de las escaleras del núcleo de comunicación. Estas dos viviendas poseen los tres dormitorios ventilados e iluminados hacia las fachadas exteriores, al igual que la ventilación e iluminación natural de las escaleras. Los salones y cocinas se disponen en fachadas interiores con orientación oblicua al plano de fachada exterior (45 grados) y una terraza exterior acristalada que ilumina y ventila ambas estancias. En el interior de las viviendas se sitúan los dos baños, el trastero y el vestíbulo de acceso de la vivienda, en una franja compacta que separa la zona de día y la de noche -cada una asociada a una fachada-.

Esta disposición permite que, en los módulos extremos de cada brazo del bloque, la última vivienda pueda ampliarse, colmatando la alineación de parcela, para transformarse en una vivienda de cuatro dormitorios. Estas viviendas en extremos aprovechan las esquinas para colocar el salón y la cocina, con dos dormitorios en cada fachada lateral.

La tercera vivienda interior, girada 45 grados con respecto al plano de fachada, posee dos dormitorios en un lado, que ventilan hacia un lado exterior de la vivienda, y el salón cocina en el otro lado, con su respectiva ventilación e iluminación. En los lados interiores -medianeros- se disponen el baño, el vestíbulo y el ascensor del núcleo. Esto permite, de nuevo, separar claramente la zona de noche y de día y poder generar ventilación cruzada a través de las dos fachadas abiertas hacia el interior del espacio de parcela.

Esta vivienda interior girada desaparece en planta baja, generando un soportal público de acceso y protección al portal que da acceso tanto a las calles exteriores, a lo núcleos de comunicación, a las zonas comunes en planta baja – cuarto de basura, contadores, buzones…- así como al patio interior de parcela.

Las viviendas situadas en los áticos cambian su tipología para transformarse en viviendas dúplex -dos plantas cada una con escaleras interiores-. En este caso el núcleo de acceso llega a la planta séptima y en esa planta se accede al doble de viviendas (5 viviendas), ya que estas ocupan la mitad de la planta -se desdoblan en cada vivienda tipo pasante de 3 dormitorios-.

Las zonas comunes de portales y accesos se producen en cada uno de los núcleos verticales. Una de las viviendas de tres dormitorios se transforma en dos dormitorios en planta baja, permitiendo el acceso exterior desde la calle. El espacio conecta el interior -espacio libre de parcela- a través del soportal cubierto que forma la vivienda girada superior, con las calles exteriores. Los portales se han diseñado como espacios generosos que conectan el interior y exterior, permitiendo iluminar y conectar visualmente todo el espacio de acceso al núcleo, evitando portales oscuros y espacios inseguros.

Las fachadas se componen de cuatro módulos de ventana únicamente, para resolver todas las viviendas. Dos módulos principales resuelven las seis primeras plantas (PB+5), tanto al interior como en el exterior, siendo uno el doble de tamaño que el otro (250×250 cm y 250 x 125 cm.). Estos mismos módulos resuelven los accesos a los portales y todas las viviendas, transformándose ligeramente en los dos módulos de los áticos-dúplex (planta 7 y 8). Esto permite la rápida ejecución, la facilidad en su fabricación y el ahorro económico al poder industrializarse todos los módulos y ser todos iguales. Las zonas opacas de fachada poseen una gama cromática distinta que ayuda a romper la masividad de los bloques y a integrarse en los colores existentes en el contexto urbano.