Propuesta
El edificio que se propone se integra en un espacio urbano a medio consolidar, respetando las condiciones volumétricas normativas, similares a las dos promociones ya edificadas en el entorno. Por ello, se aprovecha el vuelo permitido del edificio a partir de planta primera para conseguir crujías más profundas que mejoren la calidad del espacio en el interior de la parcela.
El diseño propuesto busca la mejor distribución de las viviendas atendiendo a los requerimientos sociales, ambientales y constructivos. Se organiza a partir de un patio central, en el que queda integrado el núcleo vertical de comunicaciones. Alrededor de este patio, se sitúan viviendas con un carácter modular, adaptado al orden estructural sobre y bajo rasante. De esta manera, se simplifica el proceso constructivo, favoreciendo la tipificación e industrialización de elementos y evitándose complejidades innecesarias. Las viviendas se distribuyen en bandas, quedando las zonas de estancia y dormitorios en fachada y los espacios de servicios, cocina, baños y tendedero en el interior. Esta distribución facilita el tendido de las instalaciones y su posterior gestión y mantenimiento.

A pesar de la irregularidad de la parcela, se consigue un encaje estructural modulado que se dimensiona para dar cabida tanto al programa de vivienda sobre rasante y como al de aparcamiento bajo rasante con pilares cada 4,70 m en pórticos paralelos a fachada separados aproximadamente cada 4 m. La igualdad de pórticos permite un planteamiento industrializado de la estructura con elementos prefabricados o semiprefabricados in situ.
Las crujías se distribuyen entorno a un patio central que permite la ventilación cruzada de las viviendas, configurando un espacio común iluminado naturalmente, con pasillos de distribución amplios, lo que favorece en encuentro de los vecinos.

Las fachadas manifiestan al exterior el orden de los tipos de vivienda mediante la modulación de la posición de las ventanas en los paños opacos. El tamaño de los huecos de fachada también está modulado, simplificando la fabricación y ejecución de los elementos de ventana que son todos de iguales dimensiones. El acabado exterior, de color claro, se adapta al entorno urbano y contribuye a un mejor comportamiento térmico por sus características.
En la planta baja, atendiendo a las condiciones urbanísticas, se ha previsto un soportal que da acceso a un local en la esquina norte de la parcela y al portal. Se deja también el paso de 7 m hacia el interior de la parcela, compartido con la rampa de acceso al garaje de planta sótano. En la zona sur, volcadas hacia el patio interior se sitúan 3 viviendas adaptadas, que se abren al espacio libre del patio interior de la manzana. De planta baja a cuarta se desarrolla el programa de 80 viviendas., organizadas a partir del patio central. En sótano, se encuentran las 57 plazas de garaje, 42 trasteros y zona de instalaciones.

Tratamiento de los espacios libres de parcela
Por las condiciones urbanísticas de la parcela implican la situación de un espacio libre en el sur, que coincide con un futuro patio de manzana previsto según la ordenación de la zona. Este espacio se tratará como un espacio ajardinado, cumpliendo las condiciones de sistemas urbanos de drenaje sostenible en la urbanización y la edificación. El riego se realiza a partir de aguas pluviales recogidas en el edificio y con especies vegetales autóctonas o adaptadas a las condiciones climáticas, evitando un costoso mantenimiento.

Espacios comunes
En el diseño del edificio se ha tenido en cuenta la calidad de los espacios comunes, tanto de acceso desde el espacio público, como de distribución interior a las viviendas. El acceso al edificio se realiza a través de un soportal en planta baja que permite atravesar la parcela de este a oeste, conectando las dos calles que limitan la parcela. En ese soportal se destina espacio a aparcamiento de bicicletas
El patio interior se configura como elemento central de la propuesta, que actúa como elemento de comunicación, de relación entre vecinos, de regulación térmica de las viviendas. Desde la escalera que comunica las plantas a través del patio se accede a una cubierta en la que se han distribuido las instalaciones dejando espacios libres para uso y disfrute de los vecinos. En esta cubierta se integrará acabado vegetal con solado de losas filtrantes, para facilitar su mantenimiento.

Funcionalidad, distribución y calidad de las viviendas
Las viviendas se han diseñado optimizando la superficie útil, reduciendo los espacios dedicados a la circulación, como pasillos. Las zonas de estancia (zonas de estancia y dormitorios), de un carácter privado, se sitúan en la crujía exterior y los espacios de cocinas, baños y espacio de lavado y tendido, en la crujía interior, en comunicación con el corredor central. De esta manera se reduce el recorrido y tránsito de las instalaciones, que se concentran en núcleos con patinillos anexos. En la planta baja, el tipo general de viviendas se adapta en la zona sur, dando lugar viviendas de 1 y 2 dormitorios adaptadas.
De las 80 viviendas de la promoción, 52 son del mismo tipo, de dos dormitorios, estar cocina, baño y tendedero. El resto de las viviendas son adaptaciones de este tipo a las irregularidades de la parcela, dando lugar a una diversidad de viviendas de 1 dormitorio (10 viviendas), de 3 dormitorios (9 viviendas) y 2 dormitorios (9 viviendas).

Estrategias pasivas de diseño
El estudio de las condiciones climáticas en Palma con los datos de la última década permite identificar las estrategias pasivas más adecuadas para conseguir el confort higrotérmico en el interior sin consumo energético. En el caso de los meses fríos, la estrategia más adecuada es la reducción de pérdidas a través de la envolvente y la captación solar pasiva a través de huecos. Esto permite alcanzar una temperatura interior adecuada en las horas centrales de los días de los meses de octubre a mayo. También sería necesario el aporte de energía en las noches de esos días. En los meses cálidos, la principal estrategia pasiva es la ventilación natural, que permite alcanzar el confort en las horas centrales de los días de junio a septiembre. La elevada humedad relativa en algunos momentos de las horas centrales del día puede requerir el uso de materiales higroscópicos en el interior de las viviendas que contribuyan, junto con la ventilación, a la reducción de la humedad. También se requiere protección solar de huecos en los meses de mayo a octubre para evitar el incremento de las temperaturas interiores.
En el diseño del edificio, aunque muy condicionado por los aspectos urbanísticos de la parcela, se ha procurado integrar todas estas estrategias que permiten reducir el consumo energético en climatización.

Compacidad y aislamiento
Por la situación de la parcela, la captación por la orientación sur no es posible y siendo únicamente posible por las fachadas este y oeste. Las condiciones del entorno, con edificios de similar altura en la proximidad, dificultan el acceso solar de todas las viviendas, únicamente sería posible en los meses de periodos intermedios entre verano e invierno. En ese sentido, se ha optado por priorizar las estrategias de aislamiento en la envolvente y reducción de infiltraciones.
Una primera estrategia es la compacidad del volumen construido, ya que reduciendo la relación entre superficie de envolvente y volumen se reducen las pérdidas en periodos fríos. La volumetría que se propone busca esta condición, evitando paramentos entrantes y salientes, con una fachada continua.
El sistema elegido de fachada ventilada reduce la presencia de puentes térmicos, así como de perdidas. Al interior se dispone un trasdosado que completa el espesor del aislante térmico exterior. Tanto las cubiertas como los forjados sobre soportales se aislarán para reducir las pérdidas por esos elementos. Las carpinterías tendrán una baja transmitancia térmica y los vidrios tendrán tratamiento bajo emisivo.
Ventilación natural
Las condiciones de la parcela y el fondo edificable, no hace viable la configuración de viviendas con orientación a dos fachadas. Por ese motivo se ha diseñado la distribución de manera que sean capaces de tener ventilación cruzada gracias a brisas que permitan refrescarlas considerablemente en verano. Esto se consigue mediante núcleos de comunicación (escaleras y corredores) abiertos a un patio interior, lo que permite la circulación del aire. Sobre las puertas de entrada a la vivienda y en el espacio de tendedero se dispondrá de un hueco oscilobatiente o practicable, opaco y de material adecuado para cumplir la sectorización, que permitirá generar esa corriente de aire entre las fachadas con el propio corredor interior, el patio y la abertura de la cubierta. Se dispondrá en la vivienda el equipamiento eléctrico en techo para disponer ventiladores que contribuyan al movimiento del aire en los momentos en que sea necesario el refrescamiento.
