DISTRIBUCIÓN GENERAL DE PARCELA
El edificio se adosa a los tres linderos a las vías públicas, según la normativa urbanística aplicable, con un fondo edificable de 16 m. De esta manera se configura un edificio en forma de L, con su lado más corto orientado a sur, dejando un espacio de patio de manzana hacia el interior. En planta baja y sótano, la huella del edificio respeta la distancia de 1,5 m desde el eje de la acequia del BIC de la Font d’en Baster que se exigen, dejando un paso libre de ese ancho paralelo al lindero con las parcelas colindantes.
La altura y número de plantas se ajusta a la normativa urbanística. El bloque con fachada de la calle Bisbe Arnau Albertí tiene 7 alturas (baja + 6) para igualarse con la edificación existente. En el resto del bloque, disponen 5 alturas (baja + cuatro)

DISTRIBUCIÓN GENERAL DEL BLOQUE
Esta propuesta de diseño de edificio se debe a criterios de racionalidad y calidad, adaptada a los condicionantes del lugar y a las necesidades del programa definidas por el promotor.
En el encuentro entre este volumen y el bloque perpendicular, se sitúa uno de los portales, entrando de manera tangente a un patio interior que se crea en el punto de encuentro de los dos volúmenes que configuran el edificio. En esta zona se sitúa un núcleo de ascensores. En el lado norte del patio interior se ubica una doble escalera cruzada. Una de estas escaleras está abierta al patio y la otra está protegida para evacuación en caso de incendio. Esta doble escalera se desarrolla de planta baja a quinta. De la planta quinta a la cubierta, la escalera protegida se sitúa en la parte posterior del ascensor.

Este patio, además de permitir la distribución horizontal y vertical a las viviendas, es un elemento de ventilación y regulación térmica del conjunto, además de un espacio de encuentro de las personas que habitan el edificio.
En la esquina opuesta, la situada en el extremo sur, se sitúa el otro acceso peatonal al edificio, una escalera abierta y otro núcleo de ascensores que sirven a las cinco alturas de este volumen. Este espacio abierto sirve, además, para mejorar la ventilación de las viviendas al encontrarse abierto. En planta baja se crea un soportal y un cuarto de instalaciones, sobre el que se disponen viviendas en las siguientes plantas aprovechando el vuelo sobre la banda de protección del BIC que hay que dejar.
En la banda central de cada uno de los bloques se dispone un corredor que conecta ambos espacios verticales de comunicación. A los dos lados de este corredor se distribuyen con una distribución modular de las viviendas de dos dormitorios adaptadas al orden estructural que queda definido por una retícula de 2,80 m, lo que permite garantizar el ancho mínimo en las plazas de garaje bajo rasante.

De planta baja a séptima se desarrolla el programa de 87 viviendas. En planta baja, además de accesos, aparcamiento de bicicletas, se distribuyen algunos trasteros y zona de instalaciones. En planta bajo rasante, espacio de instalaciones y 41 trasteros, se sitúan las 56 plazas de aparcamiento. En la cubierta, se aprovecha la diferencia de altura entre los volúmenes para crear una zona común ajardinada, junto con instalaciones, incluyendo paneles solares fotovoltaicos.
Las fachadas manifiestan al exterior el orden interior mediante la modulación de la posición de las ventanas en los paños opacos, y con terrazas situadas de manera alterna en cada planta, ofreciendo un espacio privativo exterior a las viviendas orientadas a la fachada al viario. El tamaño de los huecos de fachada también está modulado, simplificando la fabricación y ejecución de los elementos de ventana que son todos de iguales dimensiones, compuestos de carpintería y elementos móviles de protección solar tipo contraventanas. El acabado exterior, de color claro, se adapta al entorno urbano y contribuye a un mejor comportamiento térmico por sus características reflectivas.

DISTRIBUCIÓN GENERAL DE LAS VIVIENDAS
Se ha buscado integrar un diseño modular de las viviendas que reduzca los tipos a los mínimos imprescindibles. Todas las viviendas se distribuyen en bandas, quedando las zonas de estancia y dormitorios en fachada y los espacios de servicios, cocina, baños y tendedero en el interior. Esta distribución facilita la distribución de las instalaciones y su posterior gestión y mantenimiento. Es los extremos del bloque y las zonas próximas a los patios, la vivienda tipo de 2 dormitorios se adapta para resolver las irregularidades. Se utiliza un módulo similar de 1 dormitorio para solucionar la banda interior.

La mayoría de las viviendas cuentan con un espacio de lavado y tendido de ropa, que permite una mejor ventilación de las estancias desde la fachada exterior por el corredor de distribución abierto y conectado con los patios en las esquinas del bloque. De esta manera se libera espacio en la zona de cocina, que se encuentra conectada de manera abierta con la zona de estancia. Las viviendas de dos dormitorios cuentan con un dormitorio principal (2,50 m de ancho) y uno secundario (2,4 m de ancho). Todas las viviendas cuentan con el mismo tipo de baño completo, lo que simplifica la ejecución de la obra. Las viviendas orientadas hacia el espacio urbano a partir de planta primera tienen un balcón exterior que se distribuye de manera alterna en cada planta, ofreciendo una imagen urbana integrada con el entorno. En las viviendas orientadas hacia el patio de manzana la normativa no permite el vuelo, por lo que no es posible integrar esta solución. Las viviendas tienen una altura libre de 2,50 m en las zonas de estancia y dormitorio, bajando la altura a 2,20 m en baños, cocinas y zonas de distribución para permitir el tendido de las instalaciones.

Relación con el entorno
Se trata de un bloque que configura una parte de una manzana cerrada con patio interior. Actualmente hay construidas viviendas en casi todo el perímetro, pero con tipología diferente a la que se pretende con la actual normativa urbanística. En ese sentido, el edificio se ha diseñado para ofrecer una solución urbana no sólo en el momento en el que se materialice completamente la manzana, sino en el periodo intermedio en el que convivirá el edificio con la edificación previa.
